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La importancia del sistema linfático para quemar más grasa

El sistema linfático es un gran desconocido para la gran mayoría de nosotros. Igual te sonará, o puede que hayas oído hablar del drenaje linfático y de sus beneficios. Pero lo que seguramente te sorprenderá, es que el sistema linfático es de vital importancia para ayudarte a quemar la grasa corporal.

Ya han terminado las fiestas e irremediablemente volvemos a la rutina diaria. Lo reconozco, en mi caso me he pasado tres pueblos con la comida ;-), y encima apenas he visitado el gimnasio en estas dos semanas. No voy a poner excusas baratas, simplemente me he dejado llevar y he dejado de lado las obligaciones y la alimentación saludable. Si tu has sido “bueno”, entonces enhorabuena. Te costará mucho menos empezar otra vez con el ritmo diario, y tu forma y aspecto no se habrán resentido. Para los que como yo hemos saturado ligeramente nuestro cuerpo de dulces, grasas y algo de alcohol, este artículo es un excelente punto de partida para empezar con buen pie este nuevo año.

¿Qué es el sistema linfático y para qué sirve?

Las enzimas proteolíticas ayudan al sistema linfático a quemar grasa
Las enzimas proteolíticas ayudan al sistema linfático a quemar grasa

Puede que te parezca sorprendente, pero el sistema linfático desempeña un papel fundamental en tu búsqueda de quemar la grasa corporal y conseguir tener bien marcados y visibles esos abdominales que ahora tienes ocultos.

El sistema linfático forma parte del propio sistema circulatorio y transporta la linfa, un líquido semi-transparente, hacia el corazón. Está compuesto por los vasos linfáticos y los órganos linfáticos primarios, como la médula ósea y el timo, así como por los secundarios que son los ganglios linfáticos, el bazo, la amígdala y la propia linfa.​ El sistema linfático se considera como la segunda red de transporte de los líquidos corporales.

El sistema linfático cumple diversas funciones básicas, aunque para este artículo sólo nos interesan resaltar la de activar las propias defensas del organismo, y especialmente y por la que aparece indicado en el título, la de ayudar a metabolizar y quemar la grasa corporal.

¿Cómo ayuda el sistema linfático a quemar la grasa corporal?

La linfa está compuesta principalmente de glóbulos blancos con algunos glóbulos rojos y ciertas proteínas. Circula por todo el cuerpo, proporcionando nutrientes a las células y limpiando el fluido residual de toxinas de alrededor de tus células. Todas estas toxinas entran en el cuerpo a través de fuentes como los alimentos o la contaminación, pero la linfa también se ocupa de las toxinas producidas internamente como resultado de los procesos metabólicos normales del organismo.

Bebe mucha agua para ayudar a mantener la fluidez de la linfa
Bebe mucha agua para ayudar a mantener la fluidez de la linfa

La linfa también se encarga de transportar los ácidos grasos al hígado, que es el principal órgano que quema la grasa, para su posterior procesamiento y metabolismo.
Los estudios han demostrado que si la linfa no se está moviendo bien y por tanto, el sistema linfático no está funcionando correctamente o como debería, los
ácidos grasos y otros materiales de dentro de la linfa no llegarán al hígado y a los órganos necesarios a tiempo, causando un aumento de peso no deseado.

Por poner un ejemplo, un estudio demostró que las mujeres con celulitis indicaban problemas en el sistema linfático. Y en otro estudio, el 80% de las mujeres con sobrepeso tenían sistemas linfáticos lentos, y conseguir que este sistema funcione de forma correcta es la clave para facilitar la quema de grasa y por tanto la pérdida de peso. De hecho, un reciente estudio en ratones, demostró que el entrenamiento físico mejora la disfunción linfática relacionada con la obesidad

Consejos para mejorar el funcionamiento del sistema linfático y así quemar más grasa

La bromelaína te ayuda a disolver las toxinas en la linfa
La bromelaína te ayuda a disolver las toxinas en la linfa

Uno de los aspectos más conocidos de las funciones del sistema linfático es que forma parte de tu sistema inmunológico, de ahí el valor que tiene para los deportistas que están sometidos a un gran estrés físico. Básicamente, nuestro sistema linfático es esencial en nuestra capacidad de hacer frente a infecciones y agentes nocivos externos. Seguro que has tenido alguna vez la clásica inflamación de las amígdalas. Simplemente la linfa está fluyendo a estas zonas acumulándose para frenar la infección, y dando mensajes a otros órganos para incrementar la producción de glóbulos blancos.

Dicho esto, una de las diferencias del sistema linfático con respecto al sistema circulatorio, es que no tiene toda una serie de músculos como ocurre con el corazón, para mantener la linfa en movimiento. En su lugar, la linfa se mueve con nuestro movimiento y el ejercicio.

1. Entrena la parte superior y la inferior para mover la linfa

Debido a esta falta de órganos específicos que ayuden a mover la linfa, el ejercicio es la mejor manera de activar su movimiento. Y para ayudar a que la linfa transporte de manera eficaz los ácidos grasos de tu cuerpo al hígado para ser quemados, es importante entrenar todo el cuerpo, de forma que incluyamos ejercicios para la parte superior como para la parte inferior. Esto puede trastocar nuestras rutinas de entrenamiento, aunque en mi opinión, la mejor idea sería entrenar todo el cuerpo al estilo “Full Body” cada ciertas semanas, y mantener un mínimo de ejercicio aeróbico diario donde podamos aumentar la intensidad o resistencia, como por ejemplo en la bicicleta estática.

2. Bebe mucha agua

El sistema linfático está compuesto aproximadamente de un 95% de agua, por lo que el agua es esencial para su correcto funcionamiento. Si no estás bien hidratado, la linfa aumenta su viscosidad y se mueve peor por nuestro cuerpo, ralentizando el proceso de quemar la grasa corporal.
Importante: Añade un chorro de limón al agua que tomes ya que es una fruta que alcaliniza nuestro organismo y que ayuda a mineralizar el cuerpo y la linfa.

3. Toma enzimas proteolíticas

Las populares enzimas de la piña (bromelaina) y de la papaya (papaína), son enzimas proteolíticas que además de mejorar la asimilación de los alimentos a base de proteínas, ayudan a eliminar la acumulación de desechos tóxicos al ayudar a disolver las toxinas en la linfa.

Resumiendo, si quieres empezar bien el año y coger enseguida la forma, empieza hoy mismo por cuidar tu sistema linfático. Así te será mucho más fácil quemar la grasa que tapa tus abdominales y lucir en verano ese cuerpo que buscas. Entrena todo tu cuerpo de forma periódica, come limpio y sano, bebe mucha agua y añade unas enzimas proteolíticas a tu arsenal de suplementos.

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