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5 fallos clásicos que impiden tu cambio muscular

5 fallos clásicos que impiden tu cambio muscularDentro de la interminable lista de fallos y errores que podemos cometer a la hora de conseguir resultados musculares, hay algunos más básicos o más sencillos de subsanar, y que además tienen un gran impacto en la consecución de los objetivos que nos hayamos impuesto.

Una de las razones por las que quizás no veas ningún progreso es porque no ves tu objetivo de forma global. Ten en cuenta que cambiar tu físico requiere un compromiso de diversos factores. Es una combinación de una dieta adecuada, una rutina de ejercicio correcta, un descanso y sueño reparador, un control del estrés y hormonal, e incluso más elementos que pueden influir en mayor o menor medida. Si alguno de ellos no está controlado o es descuidado, tus resultados se verán mermados. No es fácil. Lo se de primera mano. Tener todos estos parámetros bajo control implica cierto sacrificio y dedicación, que seguramente te obligarán a reestructurar aspectos de tu vida y a cambiar algunas prioridades. Pero como se suele decir “el que algo quiere, algo le cuesta”

Todo cambio físico requiere primero de un cambio mental

Eso es una verdad como un templo. Es nuestra cabeza y nuestros pensamientos los que nos hacen seguir y lograr nuestro objetivo por encima de cualquier obstáculo, o los que nos hacen desalentarnos y tirar la toalla. Recuerda, debes “cambiar el chip” para saber que no sólo es posible, si no que el cambio está al alcance de tu mano y sólo debes de empezar a hacerlo.

Un consumo correcto de proteínas es esencial para cualquier cambio físico
Un consumo correcto de proteínas es esencial para cualquier cambio físico

Pero antes de empezar, tienes que tener claro qué cambio físico quieres conseguir y ser lo más honesto y objetivo posible. Esto es importante para que no abandonemos a las primeras de cambio. De hecho y debido a factores individuales, muchos de los aspectos antes comentados tendrán que ser específicos de cada persona. Pocas veces lo que funciona para uno, también funciona para los demás.

Si no tienes la suficiente experiencia para diseñar tanto tu rutina de ejercicios como una dieta adecuada a tus necesidades personales, puedes contratar mi servicio de Asesoría y te diseñaré ambos aspectos para que empieces cuanto antes tu cambio muscular.

Ya vemos que primero hace falta una visión global además de un cambio en nuestra mentalidad. Si a eso añadimos disciplina, te puedo asegurar que los resultados están asegurados. Pero volviendo al título del post de hoy, aquí tienes estos 5 clásicos fallos que solemos cometer y que pueden tener un impacto muy negativo en la consecución de nuestro objetivo físico. Como verás son aspectos simples y fáciles de corregir. Vamos a ello.

Fallo nº 1: No estiras ni te enfrías lo suficiente

Un error común es no estirar ni enfriarse correctamente después de entrenar
Un error común es no estirar ni enfriarse correctamente después de entrenar

Estirarse correctamente después de un entrenamiento te ayuda a alargar los músculos y también a eliminar el ácido láctico y los desechos metabólicos acumulados durante la sesión. Debido a que los músculos están calientes y bombeados por el ejercicio, podrán alargarse más, proporcionándote un mejor rango de movimiento. Y esto ayuda a ser menos propenso a las lesiones.
Evita los estiramientos antes del entrenamiento. Es mejor justo después de tu entreno. Eso mejorará la flexibilidad y te protegerá de las lesiones a largo plazo.

El concepto de “enfriamiento” también es crucial para reducir el nivel de tus hormonas del estrés. Nada más terminar tu sesión, tu ritmo cardíaco es rápido, la temperatura de tu cuerpo es alta y tus vasos sanguíneos están dilatados. Todos estos factores son síntomas “negativos” para nuestro organismo y requieren de un plazo de tiempo para que el cuerpo se enfríe. Debes evitar los parones muy repentinos y seguir a toda prisa con nuestra rutina diaria de estrés. Aprovecha el momento de estiramientos para que tus órganos internos y los músculos vuelvan a sus niveles relajados anteriores al comienzo del entrenamiento. Respirar de forma tranquila y sosegada, cerrar los ojos y pensar en algo tranquilo y/o andar de forma tranquila unos minutos, te ayudará a que tu cuerpo vuelva a un estado “normal” y suprima el aporte de hormonas catabólicas.

Fallo nº 2: No te das el suficiente tiempo de recuperación entre entrenamientos

La Creatina te ayudará a recuperarte mejor y a mantener tus niveles de fuerza muscular
La Creatina te ayudará a recuperarte mejor y a mantener tus niveles de fuerza muscular

Una opinión generalizada es pensar que para ganar músculo o perder peso más rápido, se necesita entrenar siete días a la semana y durante muchas horas. Un gran error. Esta idea sólo conducirá al sobre-entrenamiento y a la destrucción de la masa muscular como fuente de energía. Pero el principal problema que genera es que no proporciona el tiempo mínimo de recuperación muscular adecuado, además de debilitar la función inmune y provocar lesiones. Muchos expertos sugieren que entrenar 3 a 4 veces por semana es más que suficiente para obtener resultados, ofreciendo así a los músculos el tiempo necesario para re-construirse y adaptarse (crecimiento) a la tensión ejercida.

Por supuesto, no ejercites el mismo músculo dos días seguidos. Cuando haces ejercicio, estás rompiendo a nivel microscópico tus músculos. Y está demostrado que se necesitan hasta 48 horas de descanso con un aporte calórico adecuado para recuperarse y hacer que los músculos sean más fuertes y más grandes. No quiero decir que no hagas nada entre días de entrenamiento, pero programar sesiones de abdominales con un ligero paseo puede ser una buena forma de mantener un elevado ritmo metabólico sin impedir la correcta recuperación muscular.

Un buen sueño reparador también es esencial para la recuperación porque es sabido que los músculos se recuperan mientras duermes. Un sueño de 7 a 8 horas es importante para que tu cuerpo se recupere después de una sesión de entrenamiento intenso. Privarse de las horas de sueño significa que te despertarás cansado al día siguiente con un nivel muy bajo de resistencia.

Fallo nº 3: No bebes suficiente agua

Beber agua abundante te mantendrá más duro y seco
Beber agua abundante te mantendrá más duro y seco

El agua es un componente esencial del cuerpo que es requerido por todos los sistemas y órganos. Si estás deshidratado te sentirás lento y te agotarás fácilmente. Ten en cuenta que tu cuerpo puede perder hasta 2 litros de agua durante una sesión de entrenamiento a través de la sudoración. Por eso es muy importante que bebas agua en pequeñas cantidades durante toda la sesión. Yo suelo añadir un chorro de limón apara aportar algunos electrolitos extra.

Puedes identificar la deshidratación por el color de la orina. Si es más oscuro que el color habitual, es probable que estés deshidratado. Recuerda siempre beber durante el entrenamiento y asegúrate de beber al menos 2 litros de agua a lo largo del día.

Nunca tomes bebidas alcohólicas después de un entrenamiento. Beber bebidas alcohólicas no te hidrata. De hecho, ralentiza la recuperación muscular, deshidrata tu cuerpo y aumenta el riesgo de coágulos de sangre.

Fallo nº 4: Abusas de los analgésicos

El péptido BPC-157 puede ayudarte a reducir el dolor de tus articulaciones
El péptido BPC-157 puede ayudarte a reducir el dolor de tus articulaciones

Un error común que muchos de nosotros cometemos en esta sociedad actual es tomar analgésicos fácilmente. Cuando notamos algún dolor o molestia, enseguida echamos mano del Paracetamol o del Ibuprofeno. Pero no nos damos cuenta que al hacerlo impedimos que el cuerpo desarrolle músculo.

El ibuprofeno retrasa la recuperación muscular entre 6 y 8 horas, ya que detiene el proceso inflamatorio. Según un estudio del American Journal of Physiology Endocrinology and Metabolism, tomar analgésicos inhibe la síntesis de proteínas que a su vez puede inhibir el crecimiento muscular. Así que utiliza un analgésico solo si es la molestia es demasiado dolorosa para tolerarla.

Fallo nº 5: Buscas una recompensa con la comida

ASSASS1NATE te ayudará a controlar el apetito durante la dieta
ASSASS1NATE te ayudará a controlar el apetito durante la dieta

Después de un intenso entrenamiento en el que has puesto a prueba tus límites, puede que te sientas tentado unas horas más tarde por algún capricho o algo dulce para así recompensarte mentalmente por el duro trabajo realizado. Sin embargo, no debes ceder a esos antojos o podrías echar por tierra todo el esfuerzo y la dieta. Solo por entrenar duro o quemar algunas calorías, no puedes permitirte “engañarte” de esa manera. Recuerda que el entrenamiento es la “parte estimulante” del crecimiento y del cambio, pero es la dieta y su seguimiento férreo la que verdaderamente hará la transformación.

Otras personas aprovechan para “atiborrarse” a carbohidratos nada más terminar el entreno. Esta estrategia hará casi imposible el objetivo de perder peso. Opta por una comida post-entrenamiento con un alto contenido en proteínas. Recuerda que las proteínas son el “macro” clave para la recuperación y la construcción muscular. En función de tu objetivo prioritario deberás de adecuar los “macros” para que al alimentación y el entrenamiento vayan de la mano.

Aprovecho para informarte que tienes disponible mi servicio de Asesoría Personal por si deseas que te diseñe una dieta específica o una rutina con mis consejos y sugerencias. Espero que este artículo te haya parecido interesante. Un saludo 😉

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